Ayuntamiento de Almonaster la Real

Turismo
Portal al Ciudadano
Frontera abierta

Buscador

Buscar: 
Cartel cruces
Cruces de ida y vuelta

El cubano Julio Larramendi y el onubense Héctor Garrido analizan la evolución en ambos países de una misma tradición en la exposición 'Cruces de Cuba y España'.

 

Cuenta el fotógrafo cubano Julio Larramendi (Santiago de Cuba, 1954) que la ciudad de Baracoa está tan perdida entre las montañas y su economía ha sido tan humilde a lo largo de los siglos que no era común que se levantaran iglesias en esas tierras. "Así que había que inventárselas", apunta este fotógrafo especializado en ciencia, naturaleza y etnografía. Hace 500 años, junto al legado tangible de los primeros colonos, viajaron también a la otra orilla del mundo la religión y sus ritos, entre ellas las Cruces de Mayo, una fiesta que hoy sigue celebrándose de manera especial en Baracoa, la ciudad más antigua del país y situada en el extremo oriente de la isla. Mientras, en España, esta tradición se mantiene en distintos pueblos del sur, Extremadura y el Levante.

 

Las múltiples influencias de la cultura española, afrocubana y aborigen han dado como resultado en Baracoa, explica Larramendi, "un compendio cultural de una riqueza enorme". "Para rezar y continuar con los ritos religiosos de los españoles, los campesinos suplieron con cruces la falta de iglesias propias adaptándose a sus propias necesidades. Así, las cruces pasaron de celebrarse sólo en mayo a realizarse a lo largo de todo el año para festejar el nacimiento de un hijo, una buena cosecha de cacao o café -principales cultivos de la zona- o invocar peticiones y promesas. El rito es distinto y no tiene el virtuosismo de los ropajes de las celebraciones de Cruces en España pero nacen de un tronco común", valora Larramendi, responsable, junto con el científico Héctor Garrido, de Cruces de Mayo en Cuba y España, una muestra fotográfica de 54 imágenes que cierra hoy sus puertas en el Museo de Carruajes y que supone el broche del programa de exposiciones del Otoño Cultural Iberoamericano 2011 de la Fundación Caja Rural del Sur. Tras su paso por Huelva y Sevilla, la muestra, que se inauguró en La Habana y se pudo ver en Baracoa, viajará a Miami, donde los cubanos tienen una segunda patria.

 

En el proyecto, Larramendi ha fotografiado el desarrollo de las cruces en Baracoa y el divulgador científico y fotógrafo Héctor Garrido, director de la Casa de la Ciencia de Sevilla, ha captado la vigencia hoy de las Cruces de Mayo en Almonaster la Real y Alosno, dos pueblos que han logrado mantener gran parte de las formas originales y que tienen un hueco entre las grandes citas del calendario onubense.

 

En estos municipios de Huelva, la celebración de las cruces, que se extiende a lo largo de la primera quincena de mayo, se vive, explica Garrido, "de un modo muy intenso que trasciende lo religioso". "En Almonaster, todo el pueblo sale al campo a recoger romero, a buscar plantas... y eso forma parte de las Cruces". Y en Alosno, una de las doce cruces que se erigen, la de la calle Ayamonte, es prueba de esos caminos transoceánicos. En su crucero, hay tallados ángeles negros, no blancos: "Pregunté y me dijeron que esa cruz tiene más de un siglo... Fue tallada por artesanos cubanos y traída a Huelva". Son los pequeños-grandes descubrimientos que fotografías han sacado a la luz.

 

Fuente: Diario de Sevilla

 

Contenido

Galeria de fotos en formato Flash

Menú de complementos

Abre nueva ventana: Logo de 	validación de XHTML 1.0 Transitional |  Abre nueva ventana: Logo de Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 |  Abre nueva ventana: Logo de validación de hojas de estilo DISEÑO WEB: GENIA COMUNICACIÓN  www.genia.es