El Castillo

En el S. IX, el iqlim de Al – Munastyr era la población más importante de la comarca, cabecera de una circunscripción militar y fiscal. Estaba rodeada y protegida de una cerca murada, en cuyo interior se encontraba la medina, la aljama y , posiblemente, su alcázar del que no queda vestigio alguno.

En 1.267 la población de Almonaster vivía en el interior del castillo, según documento que cita A. Jiménez en su obra La Mezquita de Almonaster, conservado en el Archivo de la Catedral de Sevilla: “… los omes buenos que moravan en Almonaster nuestro castillo de nuestro término…”.

En 1.479, con la firma del Tratado de Alcacovas, el interés defensivo de la fortaleza decreció y el Arzobispado hispalense dejó de prestar atención a su conservación y mantenimiento.

En 1.583, se valora en 14.000 ducados y se habla del mal estado en que se encuentra.

Por último, en el s. XIX, se aprovecharían materiales de su cerca para construir sobre el antiguo patio de armas una Plaza de Toros.

 

Construcción

La planta que, actualmente, presenta el recinto amurallado es un polígono irregular, de unas 80 áreas de superficie y 313 m. de perímetro, articulado por lienzos de muralla con torres de planta rectangular y circular en las esquinas y en medio de los tramos más largos. La altura de los lienzos se adapta perfectamente a la topografía del terreno, presentando diferentes alturas.

Su fábrica revela varias etapas constructivas: la más antigua puede remontarse a la época califal y sus lienzos son de mampostería reforzada con sillares romanos en las esquinas; también pueden observarse intervenciones importantes de época almohade en los sectores de tapial de tierra roja; finalmente, aparece una mampostería de época medieval cristiana.

De su situación e inexpugnabilidad es testimonio el referido documento de tasación de 1.583.

“Esta dicha fortaleza está edificada en… alto sobre peñas… Las otras sierras que circundan la fortaleza están tan desviadas que una pieza de artillería no puede llegar desde ellas,,, y así es cosa fuerte…En toda la circunferencia por la parte de fuera… (no hay) donde con facilidad se pueda escalar, porque casi todo el circuito della son peñas tajadas, que el cimiento de la dicha fortaleza hasta el hondo della por lo menos bajo hay tres o cuatro picas de hondo y por otros cabos mucho más, de más de lo cual por la parte baja de todas estas peñas tajadas hay muchos arroyos de agua que le sirven de foso y vienen a hacer más fuerte dicha fortaleza…”