Iglesia Gótica Mudéjar de San Martín

La Reconquista y su doctrina cristiana se toparon con un problema en Almonaster la Real. La Ermita de la Concepción, ubicada en la antigua mezquita, se quedó pequeña para la celebración de cultos lo que hizo necesaria la construcción de un nuevo templo para la localidad.

La nueva iglesia se levantó en un enclave relativamente lejos del Castillo, lo que la convertiría en un núcleo en torno al que se aglutinaría la expansión urbanística de la localidad.

El templo, de gran complejidad constructiva, fue considerado por el investigador Angulo Iñiguez como monumento único de la Archidiócesis de Sevilla, debido al tipo de bóveda de cañón apuntado utilizada en sus tres naves y la singularidad de la Portada del Perdón.

La iglesia gótico-mudéjar de San Martín se compone de tres naves, separadas por arcos apuntados y peraltados, sobre pilares cruciformes, con crucero asimétrico y ábside poligonal. El templo está cubierto por una bóveda de cañón apuntado y esquifada en el ábside, mientras que las cabeceras de las laterales son vaídas. A los pies del edificio se sitúa el coro, que presenta unos merlones en el antepecho, curvilíneos unos, escalonados otros, con azulejos. La torre, a los pies del último tramo de la derecha, está construida a base de mampostería y ladrillo.

Pudo comenzar a construirse a principios del siglo XIV, según el esquema mudéjar. El ábside, donde se aloja el presbiterio, y los primeros tramos de pilares pertenecerían a esta época.

Posteriormente, a lo largo del S. XV, se fue completando con una serie de obras, bien encajadas en las anteriores, entre las que destacaría la Puerta del Evangelio, hoy cegada, y de la Epístola encuadrada en estribos y alfiz, así como un retablillo exterior de fino corte gótico mudéjar.

En el primer tercio del S. XVI se construyen el coro, la torre y la Puerta del Perdón, elemento este último de evidente singularidad estilística en la arquitectura religiosa de toda la zona.

La Portada es una magnífica muestra del estilo manuelino portugués, característico de las iglesias rurales del Alentejo.

Debió levantarse hacia 1.530, pues el escudo que la corona, según el profesor Pérez Embid, perteneció al Cardenal Don Alonso Manrique de Lara, Arzobispo de la Sede hispalense desde 1524 hasta 1538. Está construida con piedra caliza del lugar . Un gran arco enmarcado en sendos pináculos, cobija otro arco conopial que da entrada al templo. Resaltan su diseño y decoración central con temática asociada tanto al manuelino como al gótico vegetación tropical, motivos marinos: animales en lucha, seres antropomorfos, , etc.

A comienzos del XVII se construye la pequeña portada manierista que da acceso a la sacristía y en esa misma centuria , el actual Sagrario.

El terremoto de 1.755 afectó notablemente al edificio que fue restaurado por el arquitecto Pedro de Silva.